* Los cines, mi patio de juego

El Majestic en San Antonio

El teatro Majestic en San Antonio, Texas

Nací en la ciudad de Monterrey, NL, México el martes 9 de diciembre de 1952. Sin embargo, los recuerdos más claros de mi primera infancia corresponden sin duda a los años qué viví en San Antonio, Texas en los E.U.A. a finales de la década de los 50, pues mi papá trabajaba allá, y quien ya desde esa época siendo yo aún muy pequeño, me inició en el rito de asistir con frecuencia a las salas de cine, visitas que desde luego dejaron profunda huella en mí pues aún recuerdo películas que vi en la ciudad tejana como: The Ten Commandments (1956)LOS 10 MANDAMIENTOS en el cine Majestic en el corazón de San Antonio, -aún resuena en mi interior la majestuosa música que Elmer Bernstein compuso para la película- aunque también recuerdo cintas como: EL COLOSO INVENCIBLE (The Amazing Colossal Man) que despertó mi afición al género de la ciencia ficción y hasta la mexicana ANDO VOLANDO BAJO con Luis Aguilar y Pedro Armendáriz, etc., seguramente ya desde ahí nació mi afición al cine. Regresamos a la capital regia a fines de 1959, y la mayor parte de la niñez y adolescencia las viví en pleno centro de Monterrey, en la calle de Matamoros 316 Oriente entre Emilio Carranza y Galeana, muy cerca de los abandonados o ya desaparecidos cines…

Cine Elizondo en Monterrey

Elizondo (Que estuvo ubicado en la Ave. Zaragoza entre las calles de Padre Mier y Matamoros y que como vemos en la imagen superior era enorme y majestuoso con su decoración y motivos chinos, y que fuera criminalmente destruido para albergar hoy a la Fuente de Neptuno en la Macro Plaza), el Rex también en la calle Zaragoza (Antes Teatro Juárez, que fuera consumido por un incendio) y al final cine Olympia (Así lo escribieron, con “Y”)  qué ocupó su lugar y que también fue derruido para dar paso a la Macro Plaza), el Zaragoza (en la esquina de la Ave. Zaragoza y Washington) al que apenas fui unas dos o tres veces, y por último en ese sector, el Palacio ( luego cine Latino) en la calle Washington -donde vi con mis papás varios estrenos de películas mexicanas los 16 de septiembre, después de presenciar el entonces tradicional desfile militar-.

El Juárez (sobre la Ave. Juárez entre las calles de 5 de mayo y Washington) que en la década de los 60, era la sala de lujo en la ciudad; ahí vi títulos como: BEN-HUR -la de Charlton Heston-, y ESPARTACO con Kirk Douglas y Tony Curtis o LOS PÁJAROS de Alfred Hitchcock; y el Rodríguez (también en la Ave. Juárez).

Cine Monterrey

El cine Monterrey ya devastado por el tiempo

El Monterrey, (En la calle Aramberri frente a la Alameda Mariano Escobedo) enorme y de tres niveles: luneta, anfiteatro y balcón y en donde los “jueves de damas” exhibían tres películas por ¡Un Peso! y el María Tereza Montoya también frente a la Alameda –que merece comentario especial por haber sido el primero con proyección en película de 70mm. y sonido estereofónico de 6 canales, y que originalmente había sido construido como teatro, razón por la que tuvo siempre la mejor acústica. Todo un espectáculo fue ver en esa sala los estrenos de películas como: EL CID, AMOR SIN BARRERAS, LAWRENCE DE ARABIA, GRAND PRIX y desde luego 2001: UNA ODISEA DEL ESPACIO.Cines Encanto y Bernardo Reyes

Todas las demás salas proyectaban en el formato estándar de la época, la película de 35mm, y un poco más al Norte sobre la calle Villagrán se ubicaban: Encanto, Bernardo Reyes y Alameda, y muy cerca, sobre Isaac Garza, el Araceli, donde por años cada sábado por la mañana asistía asiduamente a las matinées con programa doble y acompañado frecuentemente por mi primo Beto Villarreal Bermea y ambos con la esperanza de ganar una de las dos bicicletas qué rifaban durante el intermedio entre una y otra película.

Sobre la Calzada Madero el Reforma, hermano gemelo del cine Monterrey, y el Florida, con una bellísima decoración interior que semejaba a un pueblito de tipo colonial y un plafón qué simulaba un cielo estrellado, era el único que hacía sonar una campana para avisar al público que iba a iniciar la función.Mty Cine Elizondo - Int 04

Todos esos cines fueron en buena medida mi patio de juego, especialmente el Elizondo en donde incluso llegué a entablar amistad con los proyeccionistas Don Agustín Briones y Don Santiago Alcorta quienes siendo yo apenas un mocoso me permitían entrar a la cabina de proyección y hasta “ayudarles” en su trabajo. Esto me facilitó que al llegar a la entrada del cine, pues llegó el momento en que sólo le decía al “boletero” que recogía los cartoncillos de entrada -que iba a la caseta de proyección- y así me colaba hasta el segundo piso de aquélla catedral en donde estaba ubicada la “caseta” y que alojaba dos poderosos proyectores, pues en ese entonces las películas llegaban a los cines en “latas” con rollos de 10 minutos de duración cada uno, por tanto cada cinta de 35 mm requería de 9 o más rollos dependiendo de su duración total.

Caseta proyecciónEntonces para qué la proyección fuera continua, los rollos impares iban en un proyector y los pares en el otro, así que cuando finalizaba la proyección del primer rollo, el operador o “Cácaro” arrancaba el otro y estaban sincronizados con un mecanismo de tal manera que para el público era prácticamente imperceptible el cambio de rollo. Sólo los conocedores se percataban de las marcas en la imagen que indicaban al operador que al rollo le quedaban 20 y luego 10 segundos para terminar. Seguramente de todas estas visitas semana a semana a estas salas viene mi gusto por las películas, sin duda fueron momentos de verdad que determinarían mi carrera profesional y gracias también a mi padre ya que obviamente él fue el primero en llevarme. La TV apenas transmitía unas cuantas horas al día, y fue en blanco y negro hasta 1968, no había televisión por cable (sólo en un pequeño sector de la Colonia del Valle), y muchos menos Internet o teléfonos inteligentes.

A la memoria de mis padres: Andrés Bermea de la Garza y María Magdalena Pérez Gil.

Te invito a ver la Galería de imágenes

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

A %d blogueros les gusta esto: